martes, 14 de agosto de 2007

El pasado fin de semana visité la exposición sobre la trilogía fílmica de "El Señor de los Anillos" que la Fundación Caixa Galicia ha montado en sus sedes de Santiago y A Coruña. Apoyándose en textos, vídeos y lo que es más interesante, objetos reales usados en los efectos especiales de las películas, se hace un recorrido por la visión de Peter Jackson de la archiconocida historia forjada por Tolkien. Aunque no entré muy convencido (me la habían descrito como "pasable") me gustó y me pareció una buena manera de acercarse a todo el trabajo que hay tras un proyecto como éste.

Para empezar, la exposición está dividida en dos sedes, lo cual si tienes tiempo o estás de turismo por las ciudades gallegas está bien, pero si vives en una de ellas y no puedes desplazarte es un inconveniente. El precio es ajustado, 2 euros por visitar una sede, 3 euros por las dos. Este comentario estará centrado en la de A Coruña, que es la que nosotros visitamos.

Como es habitual en las exposiciones de la Fundación, se empieza por la planta inferior. Un impresionante montaje a tamaño real del troll de las cavernas en el ataque a la sala de las Minas de Moria es lo que más atrae la vista, aunque también deja con la boca abierta una reproducción de Boromir muerto en su barca élfica, perfecto desde la barba hasta las venas de la mano.

En las plantas superiores hay galerías con ilustraciones y bocetos originales de John Howe y otros, armas, armaduras y atrezzo de todo tipo, además de maquetas y figuras a escala. Es muy curiosa la sala en la que se comprueba el efecto óptico por el que se logró que los hobbits pareciesen más pequeños a pesar de ser interpretados por personas de estatura corriente. El palantir (algo pequeño), una silla de montar de Rohan, espadas orcas, vestidos y joyas élficas... . Todo está distribuido con unos pequeños textos explicativos que cuentan la mitología de Tolkien a los no iniciados y una serie de pantallas donde el director, los actores y los técnicos hacen breves comentarios sobre lo que vemos. Me quedé con la duda de cuántos de los elementos que vimos habrían sido usados realmente en los rodajes. ¿Unos pocos? ¿Todos? ¿Ninguno? Dejar ahí la intriga es parte de la magia, supongo.

Una de las piezas más espectaculares de la exposición es el Lurtz a tamaño real que observa desde uno de los atriles. Brutal se queda corto para describir lo imponente de su aspecto, alto, musculoso y con unos pies enormes (es lo que queda más a la vista porque está elevado). Me gustó más que la efigie de Sauron que adorna la "Sala del Anillo", sobre todo porque para un rolero viene bien hacerse a la idea de la impresión que daría un uruk-hai de carne y hueso. Un orco de más de dos metros de alto, armado y acorazado no es como para tomárselo a la ligera. Como anécdota hay que decir que los organizadores llevaron hace un par de semanas al actor que lo interpretó y a su maquilladora, y tras un trabajo de 3 horas, volvieron a convertirle en la criatura... haciendo luego que saliese a la calle con su armadura, espada y escudo. Me gustaría haber visto la cara de los que pasaban por allí.

Sobre los lugares, objetos o personajes que se echan en falta, sobre todo Gollum, Rivendel, los olifantes, Legolas o Gimli imagino que estarán ubicados en la sede de Santiago de Compostela.

Y eso es todo, aprovecho para recomendar a todos los que se acerquen al Salón del Cómic de A Coruña que crucen la calle (la Fundación Caixa Galicia está frente al Obelisco) y den su propia opinión sobre esta exposición. Los que no puedan en estos días, hasta Septiembre tienen tiempo.

1 comentarios:

  1. La cara de los que pasábamos por allí te la puedo describir yo: una boca abierta bajo unos ojos abiertos como platos. Tengo imágenes en mi blog del evento por si te interesa.
    La exposición de Compostela cuenta con un gran número de armas (espadas uruk, espadas de Gondor, está Aeglos la lanza de Gil-Galad...) y armaduras (de orco, uruk, Haradrim, Elfos de la Última Alianza,...) entre las que se cuentan las de Legolas y Gimli. Además hay armas para tocar y maquetas del Olifante (pequeña) y de Gollum. La verdad, vale la pena el viaje.
    Un saludo.

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