miércoles, 11 de julio de 2007

Ayer se estrenó Jericho, una serie de televisión con suficientes alicientes como para enganchar a alguien como yo, aficionado a las historias de supervivencia en situaciones extremas. "Jericho" narra la difícil convivencia en un pueblecito de Kansas después de que sus habitantes descubran que las mayores ciudades de EE.UU han sufrido un ataque nuclear a gran escala.

Hoy en día esta trama parece bastante lejana, al menos en lo que a Estados Unidos se refiere. Parece algo mas propio de la Guerra Fría, cuando América y la Unión Soviética se apuntaban mutuamente con todo su arsenal nuclear, dispuestos a arrasarse a la menor provocación. Aunque nuestra impresión de seguridad actual puede ser un espejismo, lo cierto es que sin la sombra de la III Guerra Mundial sobre nosotros constantemente, hay que buscar otras explicaciones a lo que presenta "Jericho". Ahí es donde entra la Máquina del Juicio Final.

Aunque ha habido varias encarnaciones de esta máquina, llamada en inglés "Doomsday Device", la que me interesa es una que teóricamente construyeron los rusos en el momento de mayor tensión de la Guerra Fría. Siguiendo con la política de "destrucción mutua asegurada" decidieron que la mejor manera de protegerse contra un posible primer golpe nuclear que descabezase la cúpula militar y política de la Unión Soviética era dejar la tarea de responder el ataque en manos de un ordenador. De esta manera, aunque Moscú y todos los centros de mando hubiesen sido convertidos en cenizas seguirían pudiendo disparar sus misiles de forma automática, como venganza. Una perspectiva terrible, teniendo en cuenta que ya no habría nadie vivo para celebrar el contragolpe.

Se construyó un profundo bunker acorazado a cientos de metros de profundidad con generadores de energía que lo hacían autosuficiente. Su propósito era funcionar de forma ininterrumpida, y en teoría casi eternamente, porque sólo debía garantizar la subsistencia de la Máquina del Juicio Final: uno superordenador que recibiría datos de todas las estaciones en la superficie, calibraría la situación y actuaría en consecuencia. Cualquier ataque nuclear contra territorio soviético sería respondido lanzando todos los misiles que aún quedasen operativos a los objetivos prefijados en Europa y Estados Unidos.

El destino de ese superordenador es incierto ¿fue desmantelado en la Guerra Fría? ¿Lo ignoraron los militares rusos pensando que es tan solo una leyenda? ¿O se perdería entre la burocracia del Kremlin? Esta Skynet del mundo real podría no haber existido nunca o seguir espiando el cielo atenta a cualquier anomalía, lista para abrir los silos y disparar sus ojivas nucleares contra los eternos enemigos.

Como es de suponer, "Jericho" podría ser (es una hipótesis) el resultado de un mal funcionamiento de esa máquina. Como argumento para partidas de rol, tenemos multitud de opciones, algunas son estas:

  • Las Mandíbulas de Cerbero (Política/Espionaje): Los jugadores encarnan espías en plena Guerra Fría que recorren varias capitales europeas e incluso la propia URSS. Sus fuentes les informan de la desaparición de científicos, especialistas en electrónica y grandes cantidades de material, destinados a construir "algo" en un punto indeterminado de Siberia. Descubrirlo a tiempo puede significar evitar un catastrófico desequilibrio de la balanza de poder entre ambas naciones. Planteada como un one-shot, esta aventura consistiría en averiguar dónde se encuentra la Máquina del Juicio Final y sabotearla, sin provocar un holocausto nuclear por el camino.

  • Bajo la Lluvia Negra (Militar/Post-Apocalíptico): A mediados de los 80, la escalada de amenazas entre EEUU y la URSS por el conflicto de Afganistán se agrava con la captura de varios ciudadanos en supuesta misión encubierta en aquel país. El robo de un maletín nuclear, capaz de provocar una pequeña pero destructiva detonación, dispara todas las alarmas. Averiguar quién está detrás de todo esto (¿los chinos? ¿disidentes rusos?) será solo una parte de la misión. Si la Máquina del Juicio es real y está en marcha, los terroristas pueden provocar una reacción en cadena que no esperan ¿o si? Si los protagonistas llegan tarde en esta carrera contra el tiempo, puede que tengan que buscar refugio y aprender a sobrevivir, sea en el infierno de las explosiones radioactivas, o en el invierno nuclear.

  • Durmiendo a la Bestia (Investigación/Ciencia-Ficción): Durante el desmantelamiento del arsenal de una exrepública soviética, unos documentos revelan el emplazamiento del bunker de la Máquina del Juicio Final, considerada hasta entonces un mito. A medida que investigan sobre lugar y reunen pistas (pueblos cercanos abandonados, pérdidas de energía, luces en el cielo, artefactos voladores surgiendo de los bosques) y en contra de todo lo esperado, entenderán que no se trata de un ordenador empotrado bajo toneladas de roca, sino de una pequeña factoría subterránea autorreparable que ha estado trabajando en secreto espiando, robando y mejorando la tecnología disponible. Los protagonistas tendrán que vérselas con una inteligencia artificial que sigue anclada en los pensamientos de la Guerra Fría... pero además está protegida por una raza de peligrosos robots y mecanismos escondidos en los cavernosos pasillos, esperando el momento de activarse.

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. La verdad es que, aunque el tema está aparentemente pasado de moda, el peligro de un conflicto nuclear a escala global ha hecho de todo menos desaparecer. Diría que incluso se ha agravado con la inestabilidad de potencias como Pakistán y la llegada al club de Irán y Corea. Sea cual sea la premisa, la serie está muy bien (llevo vistos los primeros 5 capítulos), aunque amenaza con pecar un poco de los defectos de "Perdidos": entretenerse en conflictos excesivamente marginales con respecto a la trama que a todos nos interesa, que viene a ser: ¿qué demonios está pasando?

    Recomiendo una peli de los 80 llamada "El día después" (The Day After), que trata el mismo caso, pero desde un punto de vista más realista y descarnado con respecto a las consecuencias de un ataque nuclear.

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  3. Y como la cabra siempre tira pal monte, yo propongo que las explosiones provocadas por La Máquina tengan interesantes efectos secundarios. ¡Zombies!

    "¡Oh, mein Führer! ¡Puedo andar! ¡PUEDO ANDAAAAAR!"

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  4. Aquí lo que pasa es que TODOS los personajes tienen algún secreto.

    Me da la impresión de que esta serie va a ser como la de Invasores, que era muy interesante pero también muy lenta.

    Recomiendo verla en compañía para cachondearse de los diferentes personajes y situaciones, si no puede volverse aburrida. ¡Y la de anuncios que meten los de Telecinco!

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