miércoles, 20 de junio de 2007

Estamos en el siglo XVII en Corea, durante la dinastía Joseon. Un grupo de la policía especial del rey, liderado por la joven e impulsiva detective Namsoon, intenta averiguar qué asuntos turbios están teniendo lugar en la provincia. En el curso de sus investigaciones descubrirá una trama de falsificación de moneda y a un misterioso maestro de la espada que parece estar involucrado. Tras varias persecuciones y enfrentamientos la relación entre ellos empezará a hacerse más personal y peligrosa.

"Duelist" es una de esas películas que puedes imaginar perfectamente como manga o anime, igual que pasaba con "Casshern" o "Avalon", salvando las distancias. Las referencias estéticas son evidentes, sobre todo en el caso del protagonista, el clásico héroe sombrío que mira de soslayo y no tiene nombre conocido. Para ser sincero, fue ese "look cool" del cartel el que me hizo decidirme a verla. Mi impresión final ha sido bastante buena, aunque debo ser de los pocos que piensan de esa forma.

El mayor punto a favor de esta película es su estética (vestuario, escenarios, fotografía) y en especial en lo que se refiere a sus protagonistas y las escenas de acción en las que participan. De todas formas no hay que engañarse, éste no es un título muy wuxia, no hay saltos de quince metros ni peleas en el aire. Hay algunas "licencias" en los combates pero en general se procura que sean espectaculares sin dejar de ser realistas. La esgrima aquí es casi una forma de danza, un recurso narrativo mas que una colección de acrobacias propias de superhéroes.

El estilo "cool" del que hablaba al principio va acompañado también de un poco de sobreactuación: la protagonista Namsoon parece realmente un dibujo animado en sus estallidos de furia y uno casi espera verla sacar un mazo de 1000t en algunos momentos, como en el mejor "City Hunter". Si a eso unimos a su compañero en la policía, forzudo y bonachón, y al duelista con su aire de alma torturada, nos daremos cuenta de dónde viene la inspiración de sus arquetipos. Otro punto más para reforzar la impresión de estar ante un cómic japonés en movimiento, con sus exageraciones y sus emociones llevadas al límite.

La trama no es excesivamente compleja sino mas bien funcional, saliéndose del tópico de la venganza "tú-mataste-a-mi-padre-prepárate-a-morir" pero sin profundizar demasiado. A ratos parece una excusa para mostrar las relaciones de amor/odio entre los personajes (y esto no es que sea negativo).

También me han resultado interesantes el lugar y el periodo histórico. Es la primera vez que veo una película de este tipo sobre Corea, en vez de los clásicos Japón o China. Como ambiente para una aventura parece igual de interesante, o incluso más, por las novedades que aporta tanto nivel político, militar, social... aquellos que se hayan cansado del Asia típica haría bien en echarle un vistazo.

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