miércoles, 23 de mayo de 2007

Jugador 1: "Yo quiero ser un semidrow liche guerrero/mago/clérigo, que en su niñez quedó huérfano y fue criado por dragones".
Master: "Vale, creo que hay una plantilla para eso".
Jugador 2: "Yo quiero llevar un guerrero. Humano. Con espada larga y escudo".
Master: "Tío, que raro eres".

Cuando llevas jugando muchos años pasan cosas como ésta.

6 comentarios:

  1. Y eso no es lo peor... Lo peor es que si llevas jugando a rol tantos años como yo, acabas conociendo tan bien a tus compañeros que sabes que tipo de personaje van a escoger y como lo interpretarán. Lo bueno es que puedes ir varios pasos por delante de ellos y diseñar aventuras inolvidables. Si alguno de ellos se hiciese un "humano normal" me descolocaría por completo.

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  2. Pues es muy gracioso imaginarse un grupo de aventureros freaks (como el semidrow lich que menciona el post), caminando muy tranquilos entre la gente de una ciudad.
    Sería algo así como un circo ambulante.

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  3. Y añadiría...

    "muchos años jugando al mismo juego"

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  4. Perdón.

    Un saludo.

    PD- Que soy de un maleducado...

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  5. Como dice Fénix, eso es cierto. Hace poco me contaron de una party que es así: un hechicero semi-dragón, un minotauro bárbaro, un troll guerrero y un elfo guerrero... De más está decir que al entrar en los poblados, generalmente la gente corre despavorida creyendo en alguna clase de invasión o algo similar. Es un aspecto del juego que los jugadores no pensaron al armar la party y seguro les trae problemas.

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  6. Ni que hablar además de las complicaciones que le trae al master intentar entramar las disparatadas historias de fondo de cada uno de los personajes.
    Otra que dolor de cabeza.

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