miércoles, 21 de febrero de 2007

Un relámpago recortó la extraña silueta de la casa contra el cielo encapotado. Mientras el coche peleaba por subir por la embarrada pendiente, eché un vistazo a mis acompañantes: un anciano que se limpiaba las manos una y otra vez, compulsivamente, una niña abrazada a su osito de peluche, un hombre de aspecto rudo, quizá un militar o un policía, sentado despreocupadamente con los brazos cruzados. Las razones de cada uno de nosotros para estar allí seguramente serían muy diferentes. Al amanecer se esclarecería el misterio... si es que vivíamos para contarlo.


Betrayal at House on the Hill, que podríamos traducir libremente como "Traición en la Casa de la Colina" es un juego de tablero inspirado en las clásicas películas de casa encantada. Su nombre deriva (supongo) de House on Haunted Hill (1959, remake en 1999) y The Haunting (1963, remake en 1999), todas con un origen común, el libro "The Haunting of Hill House" de Shirley Jackson.

Después de este apunte histórico, debo decir que el juego me encantó, sobre todo por su ambientación y ese toque de terror mezclado con humor que lo invade todo. En "Betrayal... " interpretas (o llevas, mejor dicho) a un investigador al más puro estilo La Llamada de Cthulhu, con cuatro características para definirlo, ¡también la cordura! Junto con el resto de jugadores entras en la casa por una razón oculta, quizá por el puro afan de exploración. Del pasillo inicial parten puertas que dan a... lo desconocido.

La mecánica es muy sencilla, cada jugador mueve su personaje su índice de movimiento, robando una pieza del "mazo de habitaciones" si entra en una zona sin explorar. La habitación se coloca (puede ser del sótano, del nivel del suelo o del primer piso) y se comprueba si tiene asociado algún evento especial, que se saca de su respectivo mazo, como encontrar un objeto, activar una maldición o simplemente sufrir una desgracia. Al poco tiempo y con el grupo desperdigado por la casa, se acaba construyendo un "plano" que varía cada vez que se juega, de ahí su interés. Los sucesos extraños se precipitan y los personajes pueden ver como pierden tanto atributos físicos como mentales. Un ejemplo (a grandes rasgos) podría ser:

Entras en el cementerio, tus pies hacen crujir los huesos desenterrados por las lluvias recientes. Haz una tirada de Cordura, si la fallas pierdes 1 punto.


Aunque la propia exploración ya es entretenida, la maldición, que convierte al grupo en enemigos que se buscan para exterminarse o cumplir una misión, es la parte más divertida. Y estoy de acuerdo con un comentario que se hizo en la sesión, para dar ambiente es mejor que se "roleen" como mínimo las descripciones de los sucesos, que para eso vienen especificadas en cada carta. Aunque tampoco está mal meterse en el papel del investigador condenado. Me quedé con ganas de jugar más partidas y enfrentarme a monstruos o a otros jugadores. Espero que podamos repetir pronto.

1 comentarios:

  1. Hasta las 7 y media de la mañana del domingo jugando a este juego el otro día, macho!!!

    Cuatro partidas seguidas, y en dos me tocó ser el traidor... una gané y otra perdí :)

    JUEGAZO sí señor!!!

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