domingo, 4 de febrero de 2007

Después de leer en Templo de Hécate que se han vendido los derechos para hacer un juego de rol para PC de la saga "Alien" me ha picado el gusanillo de hacer un repaso por la evolución de estas criaturas, que siempre me han apasionado.

La historia de los aliens empieza en varios lugares a la vez. Por una parte, el guionista Dan O'Bannon ya tenía en la mente la historia de una criatura que se infiltra en una nave para matar a sus ocupantes. Por otra, el artista suizo H.R. Giger publicaba sus láminas al aerógrafo, con las primeras imágenes de un ser de cabeza alargada y cuerpo esquelético, con una extraña lengua retractil. Pero sería la incorporación de Ridley Scott al proyecto lo que marcaría la diferencia. Por aquel entonces había rodado ya "Los Duelistas" pero no su mejor obra, "Blade Runner". Entre las dos optó por encargarse de algo de ciencia ficción y terror... y el resultado ya lo conocemos. Sería él el que tras ver un libro de ilustraciones de Giger diría "necesitamos a este tío" y el que daría su toque personal en cuanto a ambiente, oscuridad, angustia y crudeza.

Para mí el mérito de "Alien" está en el cuidado por los detalles y la habilidad del director para crear suspense mostrando lo mínimo. Hay elementos visuales muy poderosos que se usan para dejar preguntas en el aire, como la gigantesca nave extraterrestre varada en el planeta (¿quién es ese gigantesco "space jockey" fundido con su silla de control?), los huevos y sobre todo los propios aliens. A la ciencia ficción le hacían falta monstruos creíbles, después de demasiados años de hombres metidos en trajes de goma. El gran acierto es que el ciclo vital alien y su "organismo" no se ve como un efecto especial, sino como algo real que se desliza, trepa, acecha y mata. La saliva goteando de la mandíbula y la lengua dentada disparándose es una de las imágenes que más pesadillas puede dar. Aunque otras como el atrapacaras saltando del huevo no se queda corta. Hoy en día con las imágenes generadas por ordenador, tan asépticas y poco creíbles, no se habría logrado nada así.

Eran años en los que la estética de videoclip con música machacona no habían invadido todavía las pantallas. Los intentos de hacer algo similar a la película de Scott (salvando mucho las distancias), como por ejemplo "Doom" o "Tropas del Espacio" quedan como lo que son: entretenimiento palomitero con pocas pretensiones, que no resiste la comparación en ningún aspecto. Casi da vergüenza ajena hablar de ellas en el mismo artículo. La última encarnación de la saga, "Aliens vs. Predator" es un resumen de todo lo peor del cine actual en este género. Poco guión, actores pésimos, estética que parece hecha para que los fans tengan figuritas que comprar (síndrome George Lucas) en vez de para contar una historia, mucho efectismo y nada de fondo. Parece que los directores no conciben rodar sin mostrar a los "monstruos" en primeros planos y enfrentándose a los protagonistas con las armas más enormes imaginadas.

Otro día me extenderé sobre "Aliens" y "Alien 3" (ni siquiera considero la siguiente), las únicas sucesoras con algo del sentido de la primera y haré un repaso sobre su aparición en los juegos de rol.

1 comentarios:

  1. Pues haces bien en no considerar la otra, es mala mala... :D

    Lo que dices sobre la primera película y las cosas (remarco, cosas) actuales, totalmente de acuerdo. Y eso que la primera no tiene grandes actores (al menos no muy conocidos), pero sí actores que funcionan dentro de su papel y muy bien.

    En cine de ahora se destaca porque muestra todo, porque ahora con CGi se puede hacer de todo. Tengo un amigo cinéfilo que opina que por eso no resultan tanto las nuevas de SW (más allá de la calidad del guión y otras cosas). Todo está tan hecho por computadora, no puedes relacionarte con los personajes hechos en CGI como antes querías tener un Chewie o un Yoda.

    El aspecto del Alien siempre fue terrorífico, y eso que en la primera justamente se lo mostraba poco y eran, en definitiva, un tipo con un traje. Pero qué traje!! Y el interior de los huevos y demás, era todo "utilería": tripas de animales y cosas así. No como ahora que hasta la sangre es digital.

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