viernes, 5 de enero de 2007

La expresión "deus ex machina" podría traducirse como "intervención divina", una frase que será muy familiar a los jugadores de RuneQuest, pero que ya era común en el teatro griego clásico. Deus ex machina o "dios surgido de la máquina", que es su significado literal, servía para denominar el momento en el que en un actor que interpretaba a un dios descendía sobre el escenario (llevado por una grúa, la máquina) para resolver un momento especialmente complicado de la obra. Como recurso no está muy bien considerado, pero ¿quién no lo ha usado alguna vez?

Deus ex machina no es sólo hacer aparecer un ente superior que todo lo puede para salvar a los jugadores. También es cualquier elemento sacado de la manga para evitar un callejón sin salida, o la muerte completa del grupo. El típico "despertais y todo ha sido un sueño" al final de una aventura especialmente desastrosa, puede considerarse así.

Hay ejemplos en cine, cómics y prácticamente todo tipo de obras de ficción. El protagonista saca un arma que no se sabía que tenía, usa una habilidad nueva ("Era contorsionista en el circo, ¿no lo sabías?") o es salvado in extremis por la caballería, los SWAT o un primo tercero que pasaba por allí. Si al villano de turno se le encasquilla su arma justo en el momento de rematarle, no es sólo cuestión de mala suerte. En "La Vida de Brian" se parodia de una forma desternillante: Brian cae de lo alto de una torre y justo en ese momento pasa un platillo volante por debajo que lo recoge y evita que se estampe contra el suelo.

El uso de la intervención divina es criticable porque no sigue la lógica de la narración y es poner una "red" a los jugadores que quita valor a sus actos. El libre albedrío, con lo que conlleva en forma de aciertos y errores, debe ser una de las principales reglas a respetar en los juegos de rol. Los jugadores deben ser conscientes de que sus acciones tendrán consecuencias que deberán asumir, sean buenas o malas.

La única salvedad por la que puede justificarse el "deus ex" es que un módulo, a diferencia de una obra de teatro, novela o película, se crea al momento y puede dar lugar a situaciones imprevisibles, mortales o ilógicas. Un pequeño empujón en la dirección correcta no viene mal, pero no debe abusarse de ello.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada