martes, 9 de mayo de 2006

Estos días que he estado de viaje he tenido mucho tiempo para terminar la trilogía de Neal Stephenson y como prometí, hago la reseña final (dos en una, para no aburrir). No es un resumen muy halagador: mis sospechas después del primer tomo se confirmaron, lo único que me he encontrado es un un techno-thriller con la criptografía como fondo. ¿Está bien tratado? Si, eso no se puede negar. Hay un buen trabajo de documentación detrás, tanto en lo que respecta a la informática como a la historia y a la propia ciencia del criptoanálisis. Por desgracia la trama no aprovecha todo lo que podría haber dado de sí ese material y se pierde por las ramas en muchas ocasiones, lanzando ideas que funcionan durante un rato y luego se quedan colgadas sin desarrollo posterior.

No voy a desvelar nada del curso de los acontecimientos, tan solo diré que durante un rato pasé las páginas pensando ¿realmente está ocurriendo algo aquí? Con el relleno de unos cuantos giros argumentales, viajes sorpresa y apariciones de personajes se puede construir una novela de gran tamaño, otra cosa es que esa longitud quede justificada.

El veredicto final es que es una novela (tres en realidad) entretenida, para pasar el rato, pero poco más. Bajo una patina de "hipertecnología" uno se encuentra un best-seller cualquiera, con la única diferencia de que las bases de éste sí que están fundadas. A pesar de eso no me habría perdido nada si me salto los tres tomos y paso directamente a otro título (Tormenta Roja de Tom Clancy es el siguiente de mi lista, por cuarta vez).

Una mención aparte merece el tratamiento que se hace de los juegos de rol (varios de los protagonistas son jugadores). Me da la impresión de que Stephenson se hace un lío con el simulacionismo, los juegos de cartas... en general con lo que es el rol en sí. Supongo que no se puede estar en todo en la documentación.

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