sábado, 4 de febrero de 2006

Bautizada de muchas formas, ya sea "Blade Runner Blaster" o "PK-D Detective Special", la pistola que lleva Deckard en Blade Runner es una de las armas más carismáticas de la historia del cine. Su aspecto enorme y poderoso (da la impresión de tener dos cañones, aparte de dobles gatillos), además de su probada letalidad contra los replicantes, le dieron una enorme fama.

Durante años no quedó claro cuáles eran sus componentes, ya que las informaciones eran contradictorias, pero la investigación llevada a cabo por fans y amantes de las réplicas despejó cualquier duda. Su parte superior está tomada de un rifle Steyr Mannlicher .222 Modelo SL (el cerrojo es característico), mientras que la parte inferior, empuñadura y cuerpo derivan de un revolver Charter Arms .44 Special Police Bulldog con tambor de cinco proyectiles. Para redondear su aspecto futurista, dos leds de color rojo de uso indeterminado brillan bajo el cañón principal.

En el juego
El Blaster es perfecto para ser utilizado en cualquier juego de ciencia ficción, pero su entorno natural es sin duda Cyberpunk. Mi visión del arma es la de una pistola de doble cañón, doble gatillo y por tanto doble modo de tiro: el normal de revolver de gran calibre y el "especial" de tipo railgun. Esto justificaría la presencia de los leds, para indicar la carga eléctrica del arma.

Raro, ilegal y caro, el Blaster está reservado para las fuerzas de orden a la caza de enemigos especialmente peligrosos. Como todo, puede encontrarse en el mercado negro por un precio. Tanto por su tamaño como por sus rasgos distintivos, es difícil de ocultar y será reconocido por cualquiera que lo vea en acción.

El revolver, de tipo pesado, tiene 5 disparos y es equivalente a un .44 o 12mm (4d6+1 de daño en Cyberpunk). El cañón railgun superior tiene un único disparo disponible, que se puede realizar una vez cada tres asaltos de combate (el tiempo que tardan las baterías autorecargables en estar "en línea"). El proyectil es una bala con camisa desechable de aluminio y núcleo de tungsteno (6d6 de daño en Cyberpunk). Su alcance es el doble que las armas de su tipo, con una gran precisión. A pesar de su potencia su especial diseño permite que pueda ser manejado sin problemas por una persona normal, sin implantes cibernéticos.

3 comentarios:

  1. Me parece una idea cojonuda lo del doble arma, yo lo adapté a Shadowrun en su día pero el doble gatillo hacía las veces de seguro (como la Glock17, que utiliza un gatillo sobre el gatillo para desbloquear el seguro).

    Sin embargo, como anotación, los railguns utilizan proyectiles sólidos sin camisa por las especiales características del sistema de aceleración. Además tienen un retroceso brutal, yo un arma así sí la pondría peliaguda de usar para personajes sin implantes o al menos sin un TCO muy alto.

    ResponderEliminar
  2. El tema del retroceso es cierto, pero es una libertad que me he tomado en el diseño. Por eso el daño es tan solo de 6d6, para equipararlo a lo que podría hacer un arma normal y mantener los hechos de la película (en la que incluso Rachel es capaz de tomar la pistola de Deckard y dispararla).

    Respecto a la bala, la idea de una carcasa desechable de aluminio, tipo sabot, con un núcleo de tungsteno, está tomada de varios prototipos de proyectil para railgun que existen hoy en día. La idea es que el aluminio funcione de conductor eléctrico entre los raíles y el núcleo (duro, denso y con alto punto de fusión) de elemento de penetración contra el blanco.

    ResponderEliminar
  3. La verdad es que a la PK-D Detective Special, el Blaster de Blade Runner, aún pareciéndome feisíma admito que le encuentro un curioso carisma. Esta adaptación rolera no es del todo realista, cierto, pero sí bastante elegante.

    Un post de hace algunos añitos que aún no había leído... Muy bueno, la verdad.

    ResponderEliminar