martes, 14 de febrero de 2006

La saga del "Prince of Persia" ha sido una de las que más se han revitalizado en los últimos años y su calidad aumenta entrega tras entrega. Comenzó siendo una aventura programada casi de forma artesanal, uno de los primeros videojuegos que incorporaban movimientos realistas, exploración y duelos a espada, y hoy en día es una experiencia en tres dimensiones, con banda sonora y trailers dignos de cualquier película de Hollywood. La trama también se ha ampliado y detallado, descubriéndonos un mundo que podría servir de ambientación para partidas de rol fantásticas con un toque oriental.

Recordemos la historia, tal y como se planteaba en el primer juego: mientras el sultán se encuentra lejos guerreando, su malvado visir Jaffar urde un plan para hacerse con el trono. Encarcela a la princesa y le da una hora para tomar decidir si se casa o con él o muere. Su verdadero amor, un aventurero, comienza una carrera contra el tiempo a través de mazmorras y habitaciones del palacio, enfrentándose a los esbirros del visir, con el único propósito de salvarla. Si derrota a Jaffar, se convertirá en el nuevo príncipe de Persia... .

En las secuelas la historia se volvió más compleja. Tras derrotar al poderoso Maharajah de la India, el Rey Sharaman y su hijo, el Príncipe de Persia, se adueñan de un gigantesco reloj de arena y la extraña Daga del Tiempo, además de hacer prisionera a su hija, la Princesa Farah. Engañados por un visir traidor para abrir el reloj, las arenas de su interior se derraman y convierten a toda la población del reino en salvajes demonios. Armado con la daga, que le proporciona la habilidad de cambiar el curso de los acontecimientos de forma limitada, el Príncipe debe lograr que todo regrese a la normalidad. (Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo)

Siete años más tarde, cuando todo parece haber pasado, una criatura aparece para perseguir al Príncipe: el Dahaka, guardián de la línea temporal, que tiene la misión de matarle para cumplir el destino que le habría tocado si no hubiese usado las Arenas del Tiempo. Tras buscar consejo sobre cómo eludir a esta bestia indestructible, el Principe descubre que las arenas se crearon en la Isla del Tiempo, y decide viajar hasta allí para evitarlo. Cambiando su pasado, podrá tener un futuro. En el camino se enfrentará a la Emperadora del Tiempo y a Shahdee, una letal asesina a sus órdenes. (Prince of Persia: El Alma del Guerrero)

Tras cumplir esta última misión y regresar a Babilonia, el Príncipe descubre con sorpresa que la ciudad está siendo atacada. No se dió cuenta de que al alterar el pasado y cambiar la historia, haría que el visir (que les traicionó y provocó el desastre) siguiese existiendo. De nuevo obsesionado con las Arenas del Tiempo, si logra apoderarse de ellas se volverá inmortal. Aunque el Príncipe sabe que debe detenerlo, ahora se encuentra con un nuevo problema: su contacto con las arenas ha despertado la "mitad oscura" de su personalidad, que le posee de cuando en cuando e intenta hacerse con el control absoluto. (Prince of Persia: Las Dos Coronas)

Tanto la ambientación como los personajes, nombres, objetos y demás recuerdan al entorno de campaña de Al-Qadim para AD&D. Príncipes desterrados, caravanas interminables, genios, maldiciones, espectros, lujosos palacios y ciudades perdidas en el desierto podrían ser los componentes habituales de las aventuras en este universo, mezcla de Las Mil y Una Noches y antiguas leyendas. Lo que aporta la saga de "Prince of Persia" es ese componente sombrío por el que los protagonistas se vuelven antihéroes con secretos que ocultar y los asesinatos, las traiciones y el doble juego están a la orden del día. A nivel de reglas, si se quiere reproducir la acción en toda su intensidad habría que hacer especial hincapié en los combates acrobáticos. En mi opinión no debería ser un mundo con un gran nivel de magia, ya que no está muy extendida, pero la que existe es tremendamente poderosa (sólo hay que recordar la Daga del Tiempo). Para mantener el espíritu de esta serie, los retos a los que los jugadores se enfrentarían serían sobre todo físicos: duelos a espada, esquiva de trampas, persecuciones, escaladas imposibles o incursiones sigilosas.

Pueden parecer pequeños cambios, pero bien llevado y con imaginación, este entorno puede tener muchas posibilidades para aquellos que estén cansados de la fantasía medieval pseudo-europea de toda la vida.

5 comentarios:

  1. Uwe Boll ni lo pienses!!!

    Viendo Prince of Persia hace apetecible una ambientación que para mi antes era algo aburrido. Lo que hace unos buenos diseños y una buena trama :D

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  2. Una posible opcion seria ambientar la serie en la Era Hyboria usando el Conan. Persia se corresponderia con Iranistan y la India con Vendhia. La magia creo yo que es la adecuada, y siendo tierras lejanas y casi miticas para la zona habitual de juego la cosa cuajaria bastante bien.

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  3. Es interesante, aunque se me hace raro imaginar al Príncipe de Persia conviviendo con Conan el Bárbaro. Menudo choque cultural y de estilos. Quizá podría aprovecharse el sistema (que ahora no recuerdo cual es ¿d20?), porque en cierta forma el espíritu heroico y el exotismo de la ambientación se parecen.

    Un saludo.

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  4. Si, es D20, aunque con ciertas particularidades. Hombre, de todas formas con hacer que la historia se base un siglo antes o despues de Conan asunto resuelto. Y si mal no recuerdo oficialmente (segun san Howard vamos) Conan no llego a pisar Iranistan, asi que por eso no problemo :p

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  5. solo es muy difisil pero a la ves muy divertido

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