viernes, 17 de febrero de 2006

Allá por 1999, antes de que viese la luz la primera película de la nueva trilogía de Star Wars, un rostro rojo y negro ya se asomaba fieramente a las revistas de medio mundo. Darth Maul era la respuesta a la pregunta ¿quién será el adversario en esta saga? ¿Quién ocupará el lugar e intentará emular a Lord Vader, el villano más carismático de la historia del cine? El resultado final todos lo conocemos, pero aunque me guste tanto como a cualquiera vapulear a George Lucas y sus locuras cinematográficas, debo reconocer que Maul me sigue pareciendo un enemigo digno para los jedi, y por tanto uno de los más desaprovechados.

Las siguientes películas tendrían al Conde Dooku, Jango Fett, Grievous o al propio Anakin Skywalker (por no hablar del Emperador), pero ninguno de ellos proyectaba esa imagen sombría que incluso antes de ver La Amenaza Fantasma te hacía pensar: “este tío es peligroso de verdad”. Nada de limpios duelos a espada o rayos saliendo de las manos, Darth Maul era un luchador nato, artista marcial, rápido, tramposo, innovador (recordemos su sable de luz doble) y lo que es más importante, letal.

Su aspecto físico de demonio tatuado ya marcaba mucho su carácter ante el espectador, lo mismo que su presentación como mano derecha de Darth Sidious y sus diferentes, y siniestras, apariciones. Es cierto que no tenía demasiadas líneas de diálogo ¿una? ¿Dos? Pero cuando Qui-Gon Jinn se topa con el por primera vez en Tatooine, después de localizarles con los droides espía y alcanzarles en su “moto”, nos damos cuenta de que es un cazador implacable. Algo que los protagonistas no han visto hasta ahora, un sith, con habilidades y poderes oscuros que les pondrán en más de un aprieto. No por nada es de los pocos que resiste sin ceder un centímetro el ataque de dos jedis, con el resultado que todos conocemos.

Creo que igual que me habría gustado que las nuevas películas fuesen de otra forma, también preferiría que el trabajo de desarrollar los secundarios hubiese sido un poco más profundo, que no apareciesen para ser eliminados a las primeras de cambio. Supongo que Lucas prefirió la novedad e introducir personajes diferentes antes que dar mayor relevancia y trasfondo a otros existentes.

Trasladado a nuestras partidas, esto puede ser un buen ejemplo de qué hacer y qué no hacer cuando se intenta crear un secundario con personalidad. Es importante que tenga una historia detrás, un trasfondo, que transmita algo, aunque su misión sea el exterminio puro y duro. Frente a los personajes, que se presente remarcando sus características principales o aquellos detalles (tanto físicos como psicológicos) que lo diferencien y le den carisma. Sobre todo, si se quiere que se lo tomen en serio, debe volverse recurrente y representar un verdadero reto en los enfrentamientos, sean físicos o de inteligencia. Es una pena que Darth Maul fuese cumpliendo todos los requisitos para al final acabar como acabó. Desde aquí, mi homenaje a un sith injustamente menospreciado.

4 comentarios:

  1. Es verdad que Darth Maul impresionaba por su aspecto. Y pese a la "máscara" que hacía los colores en su cara, también era bastante expresivo dentro de lo que tiene que ser un asesino implacable (cuando ve la nave huir por los pelos de Tattoine se ve un ápice de frustración junto con la calma del cazador).

    Yo siempre me he preguntado es porque en el cine a todo el mundo le parecía bien que dos Jedis se enfrentaran a un solo oponente... aunque fuera malo. ¿Qué pasa, que si es malvado nos podemos rebajar a su altura? Esto no va con la filosofia budis... esto la jedi (no sé como me he podido confundir)

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  2. La verdad que fue el contrincante más desaprovechado de la saga, y con mucho el más carismático de la nueva trilogía.

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  3. Totalmente de acuerdo!!

    Darth Maul tenía el suficiente carisma para convertirse en el malo por excelencia de las tres películas. Y no tener ir presentando nuevos malos en cada peli, que para lo único que servían era para carne de cañon

    Lo que pasa es que la saga de Star Wars se alimenta del merchandasing, y cuanto más muñequitos se hagan mejor... mira que es absurda la cosa, pero es así.

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  4. Bueno, yo estoy de acuerdo con que estuvo bastante desaprovechado, sobretodo con el bombo que se le dio. Pero por el lado bueno puedo decir que fue la primera muerte de un villano que me ha sorprendido en años.

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