jueves, 26 de enero de 2006

Con el anuncio de Corea del Sur de sus intenciones de poner en la calle robots para tareas civiles y militares en un plazo de cinco años, se nos presenta un panorama de futuro más cercano a las narraciones de ciencia ficción de lo que habíamos pensado nunca. ¿Qué cambios nos esperan en diez, veinte o treinta años? Y lo que es más importante ¿Cómo podemos aprovechar esas ideas como argumentos para partidas?

Derivada del checo "esclavo", la palabra robot ya nos deja bastante clara la tendencia inicial que veremos, o que estamos viendo ya, a la hora de asignar un puesto en la sociedad a estos seres mecánicos. Existirán robots de entretenimiento, exploración, bélicos o industriales, pero todos con un denominador en común: su sometimiento a los humanos, a los que reemplazarán en las tareas más pesadas o desagradables. Inicialmente responderán a patrones de conducta preprogramados, pero posteriormente con el desarrollo de la inteligencia artificial (o una simulación de la misma), irán adquiriendo mayor capacidad para "sentir". Quizá llegue un momento en el que sean indistinguibles de nosotros, hasta el punto de que esto suponga un serio problema, poniendo en duda qué significa ser "humano".

Cada momento clave o episodio de este proceso evolutivo de los robots puede darnos material suficiente para campañas enteras. Una línea temporal podría ser ésta:

Fase Prehumanoide: En la que nos encontramos actualmente, y en la que seguiremos durante algunos años todavía. Los robots son más parecidos a vehículos o animales que a personas, existen algunos prototipos pero en fases tempranas de desarrollo. De los sistemas teledirigidos o "drones" actuales se pasará a aviones o tanques sin piloto que realizarán misiones por su cuenta, pero siempre bajo supervisión humana. Su capacidad de decisión será prácticamente nula y limitada a las tareas asignadas. Aun así pueden dar alguna sorpresa. Las partidas en esta ambientación serán las menos interesantes, típicamente limitadas a la búsqueda y destrucción de máquinas "huídas" por fallos técnicos o de programa.

Fase Humanoide No Sintiente: Cuando la tecnología de células de energía, movimiento, sensores y procesado alcance un cierto nivel los robots humanoides empezarán a hacerse comunes en todo tipo de tareas repetitivas o tediosas, ya sea en la industria o en los hogares. Pueden comenzar como asistentes personales o juguetes para los más ricos hasta irse popularizando y convertirse en un electrodoméstico más. Su aspecto seguirá siendo el de una máquina brillante y pulida, todavía poco "natural". En el campo militar reemplazarán a los soldados como exploradores y en entornos de alto riesgo, o como plataformas de armas pesadas. El ED-209 de Robocop podría surgir en este periodo. Con mayor capacidad de reacción y decisión, su proto-inteligencia se basaría como en la generación anterior en una biblioteca de situaciones preconfigurada, pero más amplia y versátil. Sus habilidades sociales básicas o inexistentes serían su mayor punto flaco.

Las aventuras serían ligeramente más interesantes por un lado debido a la proliferación de estas máquinas, que comenzarán a transformar la sociedad, y por otro por su forma humanoide, que les permitirá llegar a cualquier parte y hacer cosas antes reservadas a las personas, con todas sus ventajas y riesgos. Aun así las misiones de investigación, búsqueda y destrucción seguirán siendo las mas comunes.

Fase Humanoide Semisintiente: Este periodo será más interesante y con mayor relevancia. El número de unidades robóticas, mezcla de la generación anterior y ésta, habrá crecido hasta tal punto que ya se podrá hablar de una "población robot". Los modelos más avanzados ya tendrá una autonomía importante, basada más en el aprendizaje que en patrones programados. Un robot será ágil, reconocerá personas y situaciones, improvisará y reaccionará incluso en entornos totalmente nuevos. Será el momento del uso doméstico y militar masivo, la sociedad relegará casi todos los trabajos a los androides. Sólo aquellos que requieran de conocimientos avanzados, talento artístico o decisiones trascendentes serán ocupados por personas. Estas "criaturas" porque dificilmente se verán ya como autómatas, serán de todo tipo, desde los rudos y blindados modelos del ejército hasta los estilizados y estéticos orientados a las tareas hogareñas. Ver Yo, robot para más variantes de esta idea.

En esta ambientación pueden darse los primeros robots autoconscientes y las primeras rebeliones ante el "trabajo esclavo", en las que los jugadores pueden verse envueltos como instigadores en movimientos pro-liberación o represores a sueldo de empresas o gobiernos. El miedo a la tecnología puede imponer purgas de robots "demasiado" inteligentes o condenas para quienes los construyan, hasta el punto de que la robótica en cualquiera de sus variantes sea proscrita.

Fase Humanoide Sintiente: En un mundo que supere la fase anterior, el desarrollo de la inteligencia artificial propiciará la aparición de robots física y mentamente idénticos a los humanos. Electrónicos o biomecánicos, reclamarán un espacio en el mundo igual al de sus creadores. Serán conscientes de sí mismos y se harán preguntas sobre su propia existencia. Será el momento de los replicantes y las posibilidades de algo así no hace falta describirlas demasiado porque películas como Blade Runner o Ghost in the Shell ya lo hacen de sobra.

Fase Suprahumana: Más que una generación o un paso adelante, se tratará de un posible escenario, al que llamaríamos "mundo robot". Si los las máquinas evolucionan hasta ser mejores, más rápidas y más resistentes que los humanos, pueden llegar a vernos como una forma de vida inferior a la que someter. En la guerra entre hombres y robots llevaremos las de perder, por todas las razones antes expuestas. El resultado final variará desde un mundo arrasado al estilo Terminator en el que pequeños núcleos de la resistencia luchan por sobrevivir hasta una "nueva sociedad" totalitaria en la que las cabezas visibles sean una casta de robots virtualmente inmortales que decidirán el destino tanto de personas como de otros robots. Grupos de personajes mixtos, unos de carne y hueso, otros no, podría unir sus fuerzas para combatir esa dictadura.

Y a grandes rasgos, eso es todo. Es un punto de vista personal y son bienvenidos otros giros argumentales. Además no hemos hablado de los ciborgs, pero lo haremos en otra ocasión.

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