martes, 22 de noviembre de 2005

Desde que el astrónomo italiano Schiaparelli anunció a finales del siglo XIX que había descubierto una red de "canales" sobre la superficie de Marte, el planeta rojo ha sido protagonista de todo tipo de teorías. Hay quienes dicen que "algo" sabotea las sondas que tras sortear todo tipo de dificultades logran alcanzar su superficie (el famoso "fantasma de Marte"). Otros que una extinta civilización nos ha dejado cíclopeas construcciones como testimonio de su presencia, algunas, como la "cara de Marte" con la evidente intención de ser vistas desde el espacio.

Situada en la planicie de Cydonia, la cara salió por primera vez a la luz pública en 1976 cuando la NASA publicó las fotografías tomadas por la sonda Viking I. Entre los diferentes accidentes del terreno, algo parecía surgir en una zona relativamente despejada. Algo que tenía ojos, nariz, boca... en definitiva, un rostro humanoide reconocible. Los escépticos lo catalogaron como una casualidad producida por la iluminación de las rocas combinada con la capacidad de la mente humana para imaginar todo tipo de formas a partir de imágenes casuales. Algo similar a lo que ocurre cuando observamos las nubes tratando de "ver" figuras concretas.

Para los defensores de la vida extraterrestre, aficionados a los ovnis y teóricos de la conspiración, la "cara de Marte", que algunos no tardaron en catalogar como "esfinge marciana" era la prueba de que seres inteligentes habían poblado nuestro vecino en el sistema solar. Y lo que es más importante, que trataban de comunicarse con nosotros, dejándonos un mensaje. Posteriores análisis concienzudos del resto de fotos de la región de Cydonia revelaron detalles que parecían confirmar, o al menos dar más alas, a estas hipótesis: no muy lejos de la cara se alzaban rocas de sospechosa forma piramidal. ¿Quizá habíamos dado con un complejo de templos o tumbas como los de la meseta de Gizeh en Egipto? ¿La disposición de pirámides más esfinge en ambos planetas, Tierra y Marte, podía ser casual?

El asunto no tardó en pasar a la mitología popular, dando lugar a infinidad de libros, videojuegos e incluso películas relacionadas ("Misión a Marte" de Brian de Palma, es una de las más recientes). Parecía que las últimas misión de exploración de la NASA, llevadas a cabo entre los años 1998 y 2002, podrían arrojar algo de luz al asunto, pero no fue así. Aunque la formación rocosa ya no se asemejaba a un rostro excepto poniéndole mucha imaginación, seguía teniendo suficientes características particulares como para excitar la imaginación de los investigadores. Para muchos sigue pareciendo claramente artificial, al igual que las "construcciones" de su entorno. Se han identificado pirámides de varios tipos, lo que podrían ser los muros y las puertas de una ciudadela, edificios, artefactos, símbolos al estilo de las líneas de Nazca en el suelo... .

Uno podría pensar que los primeros astronautas en pisar Marte pondrán fin a estas especulaciones, pero siempre habrá quien acuse al gobierno de EEUU de conspiración para encubrir la verdad, que ahí fuera, en este caso a millones de kilómetros, hay "algo".

En el juego
Como argumento para partidas de ambientación actual o ligeramente futurista, la investigación de lo que ocurre con la "cara de Marte" puede enfocarse de dos formas. Siguiendo una trama clásica al más puro estilo "Expediente X", los jugadores pueden estar interesados por el fenómeno UFO y estar tras la pista de los encubrimientos del gobierno cuando topen por casualidad con datos sobre qué es lo que esconde realmente Cydonia. La NASA o una agencia de exploración espacial totalmente secreta podría estar enviando misiones tripuladas al planeta rojo desde hace años, recuperando tecnología e incluso ADN alienígena que utilizan para sus propios fines. Evidentemente los implicados tratarán de no dejar testigos y les perseguirán antes de que puedan hacerlo público.

Otra trama posible situaría la acción unos cuantos años en el futuro, cuando la exploración y colonización de Marte ya esté más avanzada. Los jugadores pueden ser astronautas que reciben el encargo de viajar hasta la planicie donde se encuentra la cara con objeto de recoger información gráfica del lugar. Alguien de la base (un infiltrado) o el control de la Tierra puede estar interesado en que no logren llegar, haciendo el camino más accidentado de lo previsto. Aparte de eso ¿quién sabe qué encontrarán en Cydonia? ¿Habrá realmente templos extraterrestres o será todo un montaje para encubrir un secreto más oscuro?

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