viernes, 21 de octubre de 2005

Se denomina "invierno nuclear" a la situación que (en teoría) se produciría en la Tierra, o gran parte de ella, tras un ataque nuclear masivo. A grandes rasgos sería un enfriamiento global debido al lanzamiento de partículas de polvo y humo a la atmósfera por la explosión de cientos o miles de megatones en diferentes puntos del globo. El cambio del clima sería tan brutal que haría imposible la supervivencia: sin la luz solar la práctica totalidad de la vegetación y la fauna dependiente de ella moriría, lo que también causaría a la larga el exterminio de la raza humana.

La situación sería similar, aunque a otra escala, a la que se dió en Europa y América en 1816, "el Año Sin Verano", cuando la erupción de un volcán en Indonesia lanzó tal cantidad de material al aire que provocó lluvias, nieve y aberraciones climáticas que destruyeron las cosechas.

Este escenario fue ámpliamente estudiado durante la Guerra Fría y por desgracia con la proliferación de armas de este tipo por el mundo sigue estando vigente. Aunque parezca mentira una posibilidad contemplada por los servicios de inteligencia de la época era que los soviéticos provocasen el invierno nuclear a propósito, tras prepararse y hacer acopio de víveres, detonando artefactos en su propio territorio. Esto les serviría por un lado para culpar a los estadounidenses de haberles atacado y por otro para ganarse a los países europeos cuando entrasen en crisis por la hambruna generalizada.

Si llegara a producirse una situación de este tipo el efecto sería devastador, comparable al de una nueva glaciación, por no hablar de los estragos que causaría en la población la contaminación radioactiva. El frío mataría casi todas las formas de vida y en un primer momento la supervivencia dependería de las reservas de comida de que se pudiese disponer. Globalmente habría suministros para un mes, hasta un año con un severo racionamiento. Al ser imposible tomar ninguna medida paliativa y con los recursos básicos cortados, las sociedades se irían desmoronando con gran rapidez y la civilización quedaría reducida a grupos aislados que lucharían entre ellos por combustible, alimentos enlatados, armas o similares.

No cabe duda de que es un giro novedoso al típico género post-apocalíptico y como ambientación podría ser muy interesante. Es probable que escriba varios artículos sobre el tema hablando de las formas de supervivencia, posibles organizaciones, bandas, mutaciones debidas a la radiación, etc. También sería un buen contraste analizar la teoría que existe sobre el caso inverso, el "verano nuclear". Si el material es suficiente lo recopilaré y lo colgaré en un PDF como ayuda de juego.

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