viernes, 16 de septiembre de 2005

Esta semana me he centrado en el desarrollo de la ambientación y en aclarar algunos aspectos sobre la naturaleza de ángeles y demonios (por ejemplo si son seres materiales o no) que luego influirán en las reglas. Aparte de eso he comenzado a investigar sobre los reinos angélicos y a tomar notas para hacer una lista de posibles poderes celestiales e infernales más adelante.

Como ya comenté en la primera entrega del diario, mi idea de la ambientación es muy clásica: la guerra que desde tiempos inmemoriales se libra en la Tierra entre ángeles y demonios. La primera decisión a tomar es si la guerra es intervencionista o no, es decir, si nuestra realidad es un campo de batalla o símplemente estas criaturas nos dejan a nuestro libre albedrío, influyendo en los momentos justos para ganar un alma para uno u otro bando. Lo más interesante es una mezcla de las dos vertientes, por un lado podría existir la regla de no intervenir, pero que se puede saltar si existen razones de peso. De todas formas aunque la línea argumental principal sea esta, las otras dos pueden quedar reservadas para un posible capítulo de "escenarios alternativos", que siempre son de agradecer y dan más posibilidades a los directores de juego.

Aclarado ese punto, viene la pregunta de la naturaleza de los ángeles y los demonios ¿serán físicos o no? Tradicionalmente estos seres son "enviados" que no se encarnan, simplemente cumplen su cometido y desaparecen, excepto en casos concretos como los de las posesiones. Esta noción de ellos como espíritus creo que sería problemática a nivel de juego, ya que complicaría el sistema de poderes y de combate, por ejemplo . En mis notas preliminares los ángeles tienen una "forma física", que les sirve para caminar por nuestro mundo y una "forma celestial" que sólo muestran excepcionalmente (como cuando ejercen de mensajeros de la palabra divina). Esa es la manera en la que los desarrollaré. La idea de la forma física permite que tanto ellos como los demonios sean vulnerables a la influencia humana bajo determinadas circunstancias, aunque en esencia sigan siendo inmortales.

Respecto a sus habilidades sobrenaturales, de momento es un aspecto poco desarrollado, voy tomando notas y ampliando a medida que busco documentación. Del lado angélico habría poderes de bendición, sanación y purificación, además de otros más agresivos como los de exorcismo, o exterminio. Los demonios contarían con poderes de corrupción, posesión, maldición, o seducción. Otros podrían ser comunes a ambos bandos para reflejar que los servidores del infierno comenzaron como ángeles caídos. En esa categoría estarían habilidades más neutras como la de volar. Evidentemente esta no es la lista final, hay muchas posibilidades que van surgiendo según leo nuevo material. Procuraré que haya suficientes elementos originales para que ni unos ni otros sepan qué esperar.

Y eso es todo por ahora. Para la semana que viene me gustaría tener elaborada una lista de tipos de ángeles, nombres y jerarquía. Comentaré también el "sistema de fe" que es la base de gran parte de este suplemento.

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