jueves, 18 de agosto de 2005

Muchas cosas se quedan grabadas en tu cabeza cuando ves una película del Oeste. Los duelos en la calle principal del pueblo, el bullicioso salón en el que se bebe y se pelea a partes iguales, un héroe solitario llegando en un caballo famélico o alejándose en el mismo mientras se pone el sol... . Y cómo no, las timbas en las que tanto se pueden repartir cartas como plomo, dependiendo del humor de los participantes.

El póquer siempre me ha parecido uno de los juegos más carismáticos y absorbentes que existen y de entre toda la mitología que lo rodea, una historia en particular me parece fascinante: la que habla de "la Mano del Hombre Muerto" (Dead Man's Hand).

Para ponernos en antecedentes, Wild Bill Hickok era un legendario pistolero, sheriff y jugador conocido en todo Estados Unidos. En 1876 vivía en Deadwood, Dakota del Sur. Amenazado habitualmente por asesinos con ganas de conseguir un salto rápido a la fama matándole, Hickok tomaba siempre la precaución de jugar sus partidas de póquer con la espalda contra la pared. Así controlaba la entrada al salón y nadie podía sorprenderle. El 2 de Agosto no cumplió con esta costumbre y Jack McCall, un joven que deseaba vengar la muerte de su hermano y hacerse un nombre acabando con el "Salvaje" Bill, se puso tras él y le disparó en la nuca. De entre sus dedos cayeron una pareja de ases y una pareja de ochos, todos negros, lo que desde entonces se conocería como "la jugada del hombre muerto".

Ideas de juego
Ese episodio me llevó a pensar cómo incorporar el póquer dentro de una partida. En realidad se trataría de un juego dentro de otro juego, algo aparentemente complejo pero que puede servir para explorar las capacidades interpretativas de los jugadores. Ya no se trataría sólo de ganar la partida, sino de hacerlo ciñéndose al personaje que cada uno lleve. Hay que aclarar que esto no sólo está limitado a aventuras del salvaje Oeste, también en ambientaciones de los años 20 o de estilo "El Golpe" puede funcionar perfectamente.

A un nivel púramente mecánico, la baraja puede servir como sustituto de los dados si no disponemos de ellos o si queremos dar un toque diferente a las sesiones. Por lo que he leído, en el juego de rol del Oeste con ambientación fantástica "Deadlands" ("Far West" sería la alternativa realista) las reglas requieren el uso del póquer. Si queremos hacer algo parecido, en su forma más sencilla sacar la carta más alta podría servir para resolver un enfrentamiento o como tirada de iniciativa. Llevándolo un paso más allá, no sería difícil asignar valores o efectos a las diferentes combinaciones de cartas, como un particular sistema de combate o magia. Tiene más sentido hacerlo en partidas de estilo western que en medieval fantástico, aunque con el mismo concepto podríamos cambiar la baraja clásica por una de tarot.

1 comentarios:

  1. En Deadlands las cartas de poker se usan tanto en la creación de personajes (en lugar de dados se usan cartas sacadas al azar del mazo), como en la "magia", donde los personajes Tahures utilizan manos de poker para calcular los resultados de sus poderes.

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