viernes, 22 de julio de 2005

Supongo que las revisiones y reediciones de juegos de rol son algo ya habitual dentro del mundo editorial y deberíamos acostumbrarnos a ello, pero a mí me resulta imposible. Quizá sea porque empecé con esta afición hace bastantes años y en aquella época los manuales eran lo que eran, tal cual, podías comprar uno y no volver a necesitar más en una larga temporada. El ritmo de publicación de expansiones era tan lento que no le prestábamos demasiada atención a las novedades y aunque también había primeras y segundas ediciones, eran algo tan excepcional que no tenías que preocuparte por ello.

Hoy en día vamos camino de adoptar una filosofía de "programa informático", con cambios cíclicos casi obligatorios. El ejemplo más claro es Dungeons & Dragons con sus versiones 3.0, 3.5 y la futura 4.0, que llegará tarde o temprano. Si a eso le añadimos las conversiones a d20 de juegos clásicos y las líneas que se reinventan, como la de Mundo de Tinieblas, el panorama no es muy alentador. Las nuevas versiones no parecen tener una vocación de mejora, sino simplemente de obtener más beneficios. Es comprensible publicar correcciones o actualizaciones, pero no cambiar la manera de jugar a millones de aficionados, como hizo White Wolf, o forzar a un desembolso económico periódico, como pretende Wizards of the Coast.

Alguien puede decir que nadie obliga a consumir esos productos y es cierto. Personalmente no soy muy partidario de los interminables suplementos y expansiones de las reglas, pero hay personas a las que les gusta mantenerse al día con el material oficial y poder disponer de nuevas campañas, entornos, conjuros, equipo... . Al final eso se traduce en que no puedes quedarte atrasado y debes amoldar el estilo de juego de tu grupo a las nuevas versiones de las reglas. Yo me encontré en un caso parecido con Warhammer 40.000 de Games Workshop.

Es triste darse cuenta de que a la mayoría de las empresas la experiencia lúdica de aquellos que compran sus productos es lo que menos les interesa. Al contrario, los ven como fuentes de ingresos en los que hay que fomentar una necesidad de consumo, usando todos los medios que sean necesarios, incluyendo sacrificar el propio juego. Creo que tendríamos que renegar un poco de ese círculo vicioso al que intentan llevarnos y recuperar el espíritu de autosuficiencia que todos teníamos al principio. Así quizá las aguas volviesen a su cauce y las editoriales valorarían la calidad por encima de la cantidad, y al cliente fiel en vez de la compra compulsiva.

4 comentarios:

  1. Buenas, soy 13. ;-)

    Pues sí, estoy muy de acuerdo contigo. Yo como juego con un grupo fijo de esos de los de toda la vida puedo mantenerme al margen de estos rollos (de hecho siempre lo he hecho así). Pero esa política comercial agresiva afecta a la comunidad rolera global, y todo lo que rinde al principio lo acaba estropeando después.

    Además puede encajar en función del país. La linea oficialista en los USA es mucho más importante que aquí, y claro... Esto se nota. Aquí el rechazo a este tipo de negocio es importante. Pocos juegos patrios hay, pero ahora mismo no recuerdo ninguno que se situara por este camino peligroso (quizás por que no pudo).

    Un saludo.

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  2. Tener un grupo de confianza, con gente que no ponga pegas a las "reglas de la casa" o que no busque el último suplemento para tener ventaja en las partidas es una suerte.

    Respecto a los juegos españoles, actualmente ninguno tiene una base de jugadores tan grande como para arriesgarse a seguir la política de reediciones. Los que sí que la tuvieron son de otra época, y se creaban con otras intenciones... habría que ver cual sería la reacción de las editoriales hoy en día si alguno se hiciese con una buena porción de seguidores fieles.

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  3. Buenas again. ;-)

    Juás... Esto de buscar suplementos es muy sucio... No lo había pensado,¿tienes algún articulillo de tramposos?; en cualquier como jugamos ambientación propia tampoco nos afecta (bueno, y de lo contrario tampoco, que son de fiar... aunque ya tuve mi jugador tramposillo hace unos años).

    Volviendo al tema, supongo que cualquier editorial actual exprimiría la gallina de los huevos de cobre que supondría un juego nacional con éxito... Pero no sé yo si los creadores estarían tanto por la labor.

    Es que el rollo este de exprimir al máximo está muy asimilado al mercado yanqui, con los cómics hacen lo mismo, y con el cine... Supongo que es su forma de ver el negocio y las posibilidades que da tener un mercado interior potente.

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  4. A mi me parece muy triste lo que hicieron con la 3.5... conmigo, perdieron un comprador. No he comprado D&D desde entonces.

    Ahora me he pasado a HM que es lo mismo pero mejor, mucho mejor.

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