sábado, 9 de julio de 2005

Siempre me han gustado los bichos. Supongo que en parte se debe a mi fascinación por películas como "Alien" o "Depredador", donde la criatura no es sólo una máquina de matar sino un personaje más, con un carisma que iguala o supera a sus contrapartidas humanas. Así que cuando comencé a jugar a Warhammer 40.000 hace años, optar por el ejército tiránido habría sido una opción lógica... pero por una serie de razones no pudo ser y mi primer ejército se compuso de Marines Espaciales del capítulo de los Ángeles Sangrientos. Tenían un tono oscuro y siniestro que hizo que no me importase el cambio.

De todas formas me hice con el Codex Tiránido y le eché un buen vistazo. Otra cosa se les podía achacar a los diseñadores de Games Workshop, pero no falta de imaginación. Inspirándose a partes iguales en "Aliens" y en las chinches de "Tropas del Espacio" crearon una colección de criaturas aterradoras con una capacidad de combate temible. Lo que más me gustaba era que no los habían convertido en una horda sin cerebro, sino en oponentes con capacidad para dominar el campo de batalla, con todo tipo de unidades y armamento "orgánico" de poder devastador.

Supongo que el toque "inhumano" que tenían los tiránidos era parte de su encanto. No había naves de descenso sino esporas cargadas de larvas. Los cañones eran seres vivientes, al igual que los proyectiles, haciendo que muchas veces fuese más terrorífica el arma que el portador. Por si fuera poco, con su velocidad y su superioridad en la lucha cuerpo a cuerpo, cualquier planeta que recibiese el ataque del enjambre se convertía rápidamente en un infierno.

Decidí que mi próximo ejército sería alienígena y empecé a ahorrar, pero con el paso del tiempo me dí cuenta de que lo mejor sería quedarme en algo intermedio y compré el juego de tablero "Space Hulk". Por fin tenía un buen grupo de bichos. Lo recomiendo a cualquiera que pueda conseguirlo (porque está descatalogado). Un puñado de marines, un montón de aliens, fichas de pasillos y habitaciones de una nave espacial abandonada... la diversión está garantizada. Existen dos versiones de ordenador de este clásico: QSpaceHulk y SpaceHulk-SP. Yo he probado el segundo y capta perfectamente el espíritu de tensión y claustrofobia del original. Para aquellos que sigan prefiriendo jugar sobre una mesa y con figuras, la mejor recomendación es Space Marine Tournament.

Finalmente pasaron los años, dejé de jugar a Warhammer y me olvidé de los tiránidos. Hasta hace poco cuando vi por pura casualidad la miniatura de la nueva Carnifex y descubrí que Games Workshop había renovado toda la línea de figuras. ¿Qué se puede decir? Espectacular. Dan ganas de comprar unas cuantas, aunque sea como escenografía para partidas de rol. Recuerdo que cuando estaba en el club llegué a dirigir una sesión de "Warhammer 40.000 RPG" con mi sistema. Convertir las estadísticas de las unidades y las armas a porcentajes resultó un trabajo de chinos pero todo salió bastante bien y mereció la pena. Ahora que han vuelto los bichos quizá sea el momento de hacerlo de nuevo.

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