domingo, 3 de julio de 2005

Al oir ese nombre a todos nos viene a la cabeza una enorme catedral, con siniestras criaturas aladas de piedra vigilando encaramadas en los aleros. Concebidas originalmente para alejar el agua de las paredes de los templos cuando llovía, las gárgolas se han convertido en una figura mitológica más con el paso del tiempo.

Aunque actualmente tienen marcados rasgos demoníacos, al menos en lo que a su aspecto se refiere, no hay una morfología estándar para estos seres pétreos. Las alas, los cuernos y las garras aparecen en algunas de las gárgolas más representativas, como las de Notre Dame de París, pero hay cientos de diseños diferentes. Lo que sí que suele repetirse en la mayoría es ese aspecto grotesco y quimérico. Las hay imitando a pájaros, reptiles, felinos, hombres deformes, rostros, cabezas, torsos... o mezclas de todo lo anterior.

La función de desagüe no era la única que cumplían las gárgolas en iglesias y templos antiguos. Tradicionalmente se les atribuye la capacidad de asustar a diablos y espíritus malignos, aunque es curioso que un monstruo pudiese ahuyentar a otro tan similar a él.

En las historias fantásticas, las gárgolas cobran vida al igual que los golems, pudiendo cumplir funciones de vigilancia o actuar como ejecutores de las órdenes de su creador. Quizá por su forma en parte animal siempre se les ha atribuido un comportamiento más salvaje y menos dócil que el de sus parientes humanoides.

Ideas para aventuras
En juegos con ambientación medieval fantástica no tiene mucho sentido usar gárgolas porque son bastante comunes. Estas criaturas funcionan mejor en ambientaciones modernas o medievales de baja magia, donde su presencia sí es excepcional. Algunas ideas para tramas:

  • Asesinato en el Edificio Chrysler: un directivo de un bufete de abogados de este edificio de Nueva York aparece muerto, aparentemente un caso de suicidio. Su socio no cree la versión oficial y contrata a los investigadores para descubrir la verdad. Éstos averiguan que en un corto espacio de tiempo, varias personas del rascacielos han desaparecido y un número inexplicable de empresas han quebrado. Parece que todo comenzó hace unas semanas, cuando una tormenta eléctrica dañó una de las gárgolas protectoras, rompiendo el círculo de protección contra el mal que se estableció en el momento de su creación, en 1930. Ahora una extraña sociedad ocultista intenta asustar a sus principales inquilinos para ocuparlo sin oposición, ya que lo consideran un centro de poder místico.

  • La Gárgola Errante: Un historiador francés descubre en crónicas medievales la narración de un artesano que describe cómo ayudó a uno de los últimos caballeros templarios a esconder un artefacto en el interior de la gárgola. Según él se trataba de una lente que permitiría leer pasajes ocultos en otros libros de la Orden que revelarían secretos comprometedores. En la crónica se da una descripción de la gárgola pero no su ubicación, así que le historiador contrata a los investigadores para localizarla. Estos descubrirán que la gárgola no pertenece a ninguna iglesia conocida, sino que viaja por la noche de una a otra, permaneciendo escondida entre sus congéneres de piedra durante el día. Cuando le den alcance, tendrán que enfrentarse a ella, sabiendo que si la dañan pueden destruir la lente alojada en su interior.

  • Cuando las Gárgolas Despierten: La policía detiene a un hombre que trataba de destruir a mazazos las gárgolas de la catedral. Cuando van a interrogarle al día siguiente le encuentran desmembrado en su celda, sin signos de que nadie haya forzado la entrada. Entre sus efectos personales hay un diario que entre páginas sin sentido describe un antiguo plan para "despertar" a todas las gárgolas del mundo. El jefe de policía encarga a los investigadores que descubran qué hay detrás de todo esto.


(La fotografía que acompaña a este texto fue realizada por Emiliano Rodríguez.)

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