domingo, 9 de enero de 2005

Quién me lo iba a decir, me he convertido en un seguidor bastante fiel de lo que se publica sobre Eberron. Seguramente será porque es el primero del que veo su nacimiento y evolución casi en vivo. De eso tiene mucha culpa internet. Hace años no teníamos la posibilidad de saber qué se publicaba en EE.UU, ni siquiera aquí mismo, hasta que comprábamos una de esas escasas revistas sobre rol que llegaban mes si, mes no, a las librerías especializadas.

Envidio la suerte de Keith Baker, el diseñador principal, porque supongo que tendrá todo el tiempo del mundo para desarrollar el mundo de Eberron hasta donde su fantasía se lo permita. Y le pagarán muy bien por ello, seguro.

Uno de los artículos que he leído recientemente habla del clásico tema, que ya era viejo cuando yo empecé con el AD&D: los niveles de los PNJs. Es decir, en un mundo como Eberron, ¿qué nivel tienen un capitán de la guardia, un herrero, un rey...? La respuesta habitual suele ser que nivel cero o ningún nivel, porque no ganan experiencia. Las excepciones siempre han sido aquellos personajes relevantes, ya sea para la aventura en la que se encuentren los jugadores o para el mundo en general. Recuerdo en los Reinos Olvidados había casi todo un libro dedicado a los personajes del lugar y sus niveles.

Me ha sorprendido que en Eberron se considere tan excepcional a alguien con experiencia. Un veterano de guerra típico podría tener nivel 1 o 2, pero es algo raro y ni siquiera los "grandes personajes" tienen por que ser de nivel alto. El "Lord of Blades" tiene un modesto nivel 12.

Este tipo de filosofía tiene su parte buena y su parte mala. Por un lado los jugadores serán ya muy conocidos y tendrán renombre cuando alcancen el nivel 6, y cuando lleguen a 10 se podría decir que serán únicos en el reino. La pega es que para un dungeon master puede ser complicado controlar a jugadores que se vuelven poderosos tan rápidamente. No por su propio poder, porque jugadores de niveles altos problemáticos ha habido y habrá siempre, sino por el potencial desequilibrio que pueden causar en el mundo de Eberron. Cuatro jugadores de nivel 12 en un mundo en el que se cuentan con los dedos de la mano las criaturas equiparables... es algo serio.

En los artículos que he leído sobre este tema recomiendan un enfoque "realista" de la situación. Ponen el ejemplo de un posadero que envenene a los jugadores, no tiene por que tener necesariamente ningún nivel, pero puede hacerles mucho daño. O que la guardia de la ciudad no es poderosa por el nivel de sus soldados, sino por la cantidad, sus recursos, su preparación... . Es interesante pero no se si cuadra demasiado con el espíritu D&D. Quizá Eberron esté planteado exactamente así para cambiar la forma de jugar habitual, pero será difícil.

Supongo que es un problema habitual en los juegos con niveles, pero de eso ya hablaremos largo y tendido en otro momento.

1 comentarios:

  1. Vaya, muy buen blog. Estaba navegando por TdH y he visto tu noticia sobre el juego de la Llamada de Cthulhu y, para mis sorpresa tu blog. Deberías publicitarlo más; está muy bien escrito y tienes opiniones de lo más interesantes. Procuraré visitarte a menudo. ¿Has pensado en mandar escritos y noticias a la sección de rol de Ociojoven.com? Allí seguro que también tendrían muy buena acogida, te animo a ello.

    Bueno, he comentado de todo menos sobre el contenido de este artículo... la verdad es que no soy un entusiasta de todo lo que rodea al d20 system: eso de calibrar personajes por niveles... pufff... muy rollo videojuego. A mí me va más lo interpretativo.

    En fin, que lo dicho: muy buen blog y te animo a que mandes cosas a OJ (yo soy el que lleva la sección de rol y estaría encantado de subir tus artículos).

    Un saludo!

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    http://vendedor.blogspot.com

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